Utilizar la herramienta de la belleza como elemento fundamental en la comunicación de la sostenibilidad es prioritario en las empresas porque humaniza. Voluntariamente intentan construir un mundo mejor, ya no es necesario la legislación porque voluntariamente ya lo tienen en su ADN.
Lo regulatorio ya no es norma, sino que la voluntad de las empresas por ser voluntariamente libres para tender hacia la sostenibilidad, las hacen ir más allá de la legislación.
La sostenibilidad no es un asunto de leyes sino de voluntades. Y aquí la cosa cambia dentro de la cultura de las organizaciones y la comunicación de las marcas.
La sostenibilidad no es ley, es voluntad
La belleza nos hace sentir bien a gusto con nosotros mismos.
Es el momento de comunicar lo que estamos haciendo, no lo que haremos
La comunicación de la sostenibilidad tiene como misión advertirnos de que podemos mejorar, ser mejores, transformar el mundo y nosotros.
Vete a lugares físicos, emocionales, afectivos, mentales, etc. donde te hagan sentir bien.
La contemplación de la belleza está exenta de ego, te crea una experiencia que te eleva, te emociona y te conecta con la idea de que la vida merece la pena.
La comunicación de la sostenibilidad en las empresas conlleva reflexionar sobre las cosas que nos hacen sentir bien.
La comunicación de la sostenibilidad no es un resultado, sino una experiencia. Se comunica desde los resultados que se van consiguiendo, no del objetivo que se espera. La comunicación es un proceso que se experimenta y se difunde a las partes interesadas. La forma de comunicación ha cambiado, no vale hacer lo de siempre, sino que se comunica desde la experiencia. Es algo que se necesita experimentar actualmente.
Los humanos estamos conectados a la vida de la misma manera que a la belleza.
Lo contrario de la muerte es la belleza.
Lo que la belleza nos enseña a los humanos es su decidida voluntad de mantenernos con vida.
Integrar la sostenibilidad en las empresas es un ejercicio de resistencia, es voluntario como la belleza, conectado con lo humano.
https://angelroman.net/wp-content/uploads/2025/06/comunicacion-sostenibilidad-angel-roman.jpg6301200Ángel RománÁngel Román2025-06-14 20:21:362025-06-28 09:54:28Comunicar la sostenibilidad desde la belleza, emoción y verdad
Conectamos siempre a través de la verdad. Y la verdad es todo aquello que conecta con uno mismo y con alguien más. Es un asunto de complicidad, pero también de reconocimiento.
La verdad nos hace reconocernos, y gracias a eso conectamos. Generamos vínculos con las personas.
El mundo es funcional, nuestro cuerpo es funcional, el universo es también funcional. Las empresas son efectivas y eficientes, aspiran a producir, ser rentables y aumentar su capital económico. En definitiva, también quieren ser funcionales.
La belleza como herramienta de comunicación nos permite:
Conectar mejor las personas.
Visibilizar nuestra diversidad y diferencia.
Ser más auténticos y empatizar más.
Las cosas funcionan por sí solas, no aspiran a ser bellas, pero solo con la belleza llegan a ser genuinas, aspiramos ser algo más. La belleza, al igual que el diseño, es una actitud.
Comunicar a través de la belleza conlleva retener la atención. Los humanos estamos enganchados a la belleza, nos proporciona un bienestar que hace posible que “volvamos una y otra vez”.
Somos adictos a la belleza
Ahora más que nunca, ante la saturación de imágenes en Internet, necesitamos la belleza para salvarnos. Ese algo que nos mantenga la mirada quieta. La belleza es un impacto que nos obliga a detenernos.
El placer de lo bello nos provoca una adicción que nos lleva a la búsqueda de la belleza en nuestra vida cotidiana y si tu marca no es bella, los usuarios ni te compran ni te desean.
Las empresas y las marcas necesitan producir belleza, porque ellas están repletas de personas que trabajan todos los días por alguna razón. Lo económico tiene un peso muy grande pero no es lo único. Las personas podemos trabajar sin más pero trabajar con belleza es inmenso, es poderoso. Lo que ahora se denominan «marcas/empresas que empoderan».
Existe una diferencia muy grande entre hacer las cosas y otra muy distinta, hacer las cosas bonitas. Mientras la primera está sometida al marco de la eficiencia; la segunda proyecta una idea de fascinación. Hacer las cosas desde un punto de vista no útil otorga a la belleza de un poder mayor.
La belleza es una herramienta de comunicación muy potente porque es algo que se experimenta y yo desde mi trabajo incorporo algo bello cada día: desde la escucha activa hasta la atención plena con mis clientes.
No son ganas, ni motivación ni pasión por mi trabajo, es el reto de conmover a través de lo que haces, para convertir lo ordinario en algo extraordinario.
¿Por qué vivir en un mundo menos bonito si lo puedes hacer más bello?
Incorpora cada día algo de belleza en tu empresa, en tu profesión, en tu mundo, para que así no solo hagamos un mundo mejor sino también un mundo más agradable.
https://angelroman.net/wp-content/uploads/2022/07/contacto-mybody-my-choice-angel-roman.png11851246Ángel RománÁngel Román2025-02-16 21:07:522025-04-05 10:43:52La belleza como herramienta de comunicación
La narración para los humanos siempre ha sido y es algo valioso, porque es poner común, compartir con una comunidad con intereses comunes. La mercantilización de la comunicación en los espacios digitales ha puesto en valor el storytelling como estrategia central en sus objetivos para ganar más interacción y participación a lo largo del siglo XXI.
La producción de sentido, el hecho de contar o narrar, tanto desde el punto de vista del marketing como de la comunicación o el negocio, se ha vuelto cada vez más interactiva. La atención es importante pero la relevancia tiene aún más valor en los medios digitales.
“Ahora estamos todos conectados por el Internet, como las neuronas de un cerebro gigante”
Los humanos entendemos el espacio digital (Internet) como algo de todos, un lugar de participación comunitaria, sin fronteras y con carácter global. Y para ello es necesario ser reconocidos y tener una identidad muy perceptible. Como bien decía el Manifiesto Cluetain (1999), los mercados son conversaciones.
Y los mercados quieren nuestro tiempo, nuestras emociones, en definitiva, capitalizan todo tu ser para obtener el máximo rendimiento. Es algo verdaderamente infeccioso y adictivo, como esa necesidad de comunicarse a través de la existencia de un «me gusta» en los tiempos mediáticos, tal y como ya vaticinó el director canadiense David Cronenberg en Videodrome (1982)
Hemos pasado del relato analógico al digital con la llegada de Internet. Ahora las historias han dejado de tener una estructura de inicio, desarrollo y desenlace para ser no-lineales, intertextuales, hipertextuales y multiusuarios.
En definitiva, el lenguaje se nos acontece enriquecido y la comunicación se ha transformado a imagen y semejanza de nuestra mente: inquieta, desordenada y múltiple.
Todo a la vez y en todas partes.
La narrativa digital es la construcción de un relato a través de medios de comunicación digital, ya sean textos, imágenes o vídeos.
Las marcas deben adaptar sus mensajes para poder estar en el mundo digital de la mejor manera posible en cualquier punto de contacto con las personas, tanto para informar de sus productos como para comunicarse. Deben de ser coherentes y consistentes con lo que dicen (y hacen).
Según PuroMarketing, las empresas con storytelling tienen un 75% de posibilidades de aumentar sus ventas.
Tanto empresas, marcas como personas debemos practicar la interacción por defecto. Por eso es tan importante generar conexiones duraderas y crear comunidades. Formar “tribus” (orgullo de pertenencia), según palabras de Seth Godin, de personas que tienen algo en común en lo que creer, sienten admiración y respeto. En definitiva, generar una comunidad es tener una idea en común.
“El marketing ya no se trata de las cosas que vendes, sino de las historias que cuentes».
Uno de los atractivos de la narrativa es el hecho de poder contar, de poner en común con las personas. La narrativa es narrar unos hechos que de manera colectiva nos importan a todos, no solo al que lo cuenta. Narrar es un hecho colectivo, incorpora lo colectivo en tu ADN, mientras que el storytelling apela a lo individual.
El storytelling es una herramienta o técnica de comunicaciónque usa las emociones para transmitir un mensaje y llamar más la atención, buscando el impacto emocional para conectar con las personas. La diferencia entre narración y narrativa, es que la narración es la sucesión de los hechos que se cuentan más o menos ordenada, mientras que la narrativa es el formato o tipo de género que usa para poder contar el relato (novelas, videojuegos, cómics, infografías, etc.).
Por lo tanto, el storytelling es una estrategia de comunicación, es la narración que busca la conexión a través de las emociones. Mi historia también puede ser tu historia, te puedes sentir reflejado, pero es algo así como que no genera vínculos comunitarios, no es nuestra historia, es solo la mía. El storytelling es la mejor herramienta de comunicación para poder comercializar los mensajes de las marcas y vincular la conversación con lo digital.
El beneficio del storytelling en la narrativa digital es que es el lubricante perfecto para impulsar la interacción en los ecosistemas mediáticos, por esa razón, sus beneficios en el mundo de la comunicación de las marcas se pueden desglosar en:
Genera más vínculos emocionales con tu audiencia a través del relato de marca.
Desarrolla argumentos más convincentes y persuasivos para convertir mejor.
Busca la participación de tu audiencia para reforzar la conexión de tu marca.
Del storytelling al storyselling
Y si las historias ya no consiguen involucrarnos ni crear vínculos emocionales.
Y si el storytelling solo produce sentido cuando intenta comercializarnos algo. Así como la narrativa genera cohesión social, el storytelling implementa narrativas del yo. Y no producen comunicación sino información emocional.
Sin relato ni valores compartidos el storytelling gravita la ficción del capitalismo en un bucle infinito como lo haríamos en Instagram o Tik ToK.
El storytelling no nos compromete a nada solo nos emociona. No hay valores compartidos solo mercancía.
En el último libro que me he leído de Byung-Chul Han ,»La crisis de la narración» (2023), reflexiona sobre la narración y el poder curativo de la imaginación. Habla sobre el término storyselling para referirse a las narrativas que se dirigen a la producción de sentido del yo y de los consumidores, pero no del sentido comunitario (algo propio de la narrativa). Las personas se sienten más solas ahora que antes, quizás por que no comparten cuando comunican, solo informan de sus vidas, de los productos de una marca, una exhibición pornográfica de informaciones emocionales a través de los Stories.
https://angelroman.net/wp-content/uploads/2024/10/comunicacion-narrativa-digital-angel-roman.webp8001200Ángel RománÁngel Román2024-10-24 12:43:022024-10-24 14:03:43¿El storytelling ha matado a la narración?